Por qué tus dientes se manchan aunque los cuides: la porosidad del esmalte

Hay personas que toman café todos los días y tienen los dientes bastante blancos. Y hay otras que casi no toman nada con color y aun así los tienen amarillentos. No todo tiene que ver con los hábitos, más bien tiene que ver con la porosidad del esmalte.

¿Qué es la porosidad del esmalte?

El esmalte dental es la capa más externa del diente y la más dura del cuerpo humano. Pero aunque se vea completamente liso, a nivel microscópico tiene una estructura porosa, llena de pequeños canales y espacios donde pueden colarse pigmentos, bacterias y ácidos.

Esa porosidad es normal y existe en todos. La diferencia está en qué tan abiertos o cerrados están esos poros, porque eso determina qué tan fácil es que los dientes absorban color y qué tan vulnerables son a la erosión.

¿Qué abre los poros del esmalte?

Varias cosas, y algunas sorprenden:

  • Los alimentos y bebidas ácidas: el limón, el refresco, el vino, el vinagre. La acidez desmineraliza el esmalte temporalmente, lo que abre los poros y lo hace más receptivo a los pigmentos. Por eso tomar vino tinto después de algo ácido mancha más que tomarlo solo.

  • El blanqueamiento: sí, los tratamientos de blanqueamiento abren temporalmente los poros del esmalte para eliminar las manchas. Por eso después de un blanqueamiento se recomienda evitar alimentos con color durante al menos 48 horas, el esmalte está más poroso que de costumbre y absorbe pigmentos con más facilidad.

  • El desgaste natural: con los años el esmalte se adelgaza y su estructura cambia, volviéndose más susceptible.

  • El tabaco: los químicos del humo penetran profundamente en los poros y generan manchas que son de las más difíciles de eliminar.

¿Y qué cierra los poros?

Aquí está la parte interesante: el esmalte tiene capacidad de remineralizarse, o sea de recuperar minerales que perdió y cerrar parcialmente esa porosidad. No es un proceso mágico ni instantáneo, pero sí ocurre y se puede potenciar.

Lo que ayuda a remineralizar el esmalte:

  • La saliva: es el remineralizador natural más importante. Contiene calcio y fosfato que se depositan en el esmalte y lo fortalecen. Por eso la boca seca es tan dañina, sin saliva ese proceso no ocurre.

  • El flúor: refuerza la estructura del esmalte y lo hace más resistente a los ácidos. Está en la pasta dental por una razón concreta, no es un ingrediente decorativo.

  • La hidroxiapatita: un mineral que se usa en pastas dentales más recientes como alternativa o complemento al flúor. Tiene la capacidad de depositarse directamente en los poros del esmalte y rellenarlos.

  • Evitar el ácido constante: cada vez que el esmalte se expone a ácido pierde minerales. Darle tiempo entre exposiciones permite que la saliva haga su trabajo de recuperación.

¿Las manchas que ya están se pueden quitar?

Depende de qué tan profundas estén. Las manchas superficiales, las que están en la capa más externa del esmalte, responden bien al blanqueamiento y a las limpiezas profesionales. Las que llevan años acumulándose en capas más profundas son más difíciles de eliminar y pueden requerir tratamientos más específicos.

Por eso el mantenimiento constante siempre es mejor que tratar de revertir años de acumulación de golpe.

¿Qué puedes hacer desde hoy?

  • Enjuágate con agua después de tomar café, té, vino o cualquier cosa con color o acidez

  • No te cepilles inmediatamente después de comer algo ácido, espera al menos 30 minutos

  • Usa una pasta con flúor o hidroxiapatita de forma consistente

  • Mantente bien hidratado para favorecer la producción de saliva

  • No te saltes las limpiezas profesionales, son el reset que el esmalte necesita cada cierto tiempo

En Odontologic podemos evaluar el estado de tu esmalte y recomendarte el tratamiento o los productos más adecuados para tu caso.

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